Bloqueos y dudas ante la acción

Sequías, inundaciones, olas de calor, extinciones de especies, polución del aire y del agua, hambre, pobreza, violencia doméstica, atentados, tiroteos, guerras… comprenden una lista sin fin las noticias que fácilmente provocan miedo, ansiedad, desesperación, desesperanza, y depresión.

Topé hace poco con esta cita de la cantante Joan Baez: “La acción es el antídoto a la desesperanza.” Lo que dice tiene sentido para mí. Cuadra con mi experiencia. Y a la vez creo que a menudo la desesperanza bloquea la acción.

En este artículo expongo tres prácticas de la Comunicación NoViolenta que en mi estimación pueden ayudar a afrontar el bloqueo. Luego a continuación comparto una ideas para lidiar con dudas con pueden surgir cuando ya contamos con la motivación para ponernos en acción.

BLOQUEOS

1. Celebrar: Puede que sintamos desesperanza en gran parte por fijarnos tanto en lo que no nos gusta que nos cueste ver lo que sí nos gusta, y por falta de auto-reconocimiento de las acciones que ya estamos tomando para acercarnos al mundo en el cual nos gustaría vivir. En estos casos, sugiero mantener una práctica de gratitud. Puede ser fuente de esperanza, alegría y energía.

2. Hacer duelo: Puede que nos vengan pensamientos catastróficos en relación a muchas de las tendencias que vemos en el mundo, y que esos pensamientos nos vayan dando vueltas continuamente por la cabeza sin dar fruto alguno a parte de sentimientos de miedo, ansiedad, etc.

O puede que procuremos ocuparnos con lo que sea por tal de evitar esos pensamientos y sentimientos. Dice el formador y practicante de la noviolencia Kazu Haga, «La cantidad de energía espiritual que se necesita para suprimir constantemente una verdad más profunda que creo que todos estamos sintiendo, que algo está tan profundamente mal en nuestra sociedad… nos está minando. Ves el impacto, las epidemias de salud mental, la depresión, la sensación de aislamiento. Estamos constantemente usando nuestra energía para vivir en esta ilusión de que, no, todo está bien. No mires, no mires.”

Cuando nos damos cuenta de estar enganchados en uno de estos patrones, podemos recurrir a la práctica de hacer duelo. Consiste en conectar con las necesidades no cubiertas que están detrás de los pensamientos y sentimientos. Podríamos identificar, por ejemplo, necesidades muy poco cubiertas de paz y de bienestar (el bienestar de todos los seres humanos y de los otros seres de nuestro planeta). Una vez identificadas, damos espacio y honramos las necesidades no cubiertas, dándonos cuenta de cuánto nos importan. (En la CNV definimos “necesidad” no como una carencia, sino como una energía bella, como la vida misma manifestándose a través nuestro.) Intentamos dejarnos realmente sentir los sentimientos (aunque solo hasta el punto que podamos sin que nos superen), acogiéndonos con ternura. Si vienen lágrimas, nos permitimos llorar.

Recomiendo dar espacio al duelo una y otra vez. Y cuando sea posible, con la presencia empática de otras personas. Esta práctica nos suele ayudar a pelearnos menos con la realidad, liberando energía para tomar acción para intentar cubrir las necesidades.

En este enlace puedes leer más sobre duelo y celebración.

3. Traducir auto-juicios y auto-exigencias a necesidades: A menudo los bloqueos se deben a tener una voz interna que nos está juzgando y exigiendo. Imagina que nos estamos diciendo “Eres demasiado conformista; tendrías que estar luchando por el cambio social”. Te invito a preguntarte si decirte algo así te motivaría a actuar. ¡A mí no!

Juzgando y exigiéndome

Traduciendo esas frases a necesidades, quizás descubrimos que tenemos anhelos muy profundos de integridad (de estar más alineadas con nuestros valores) y de contribución (en este contexto, de contribuir a que haya más bienestar en el mundo). Conectando con y honrando esas necesidades vitales, sí que noto más impulso a ponerme en acción. ¿Y tú?

DUDAS

Aunque ya contemos con la motivación para remangarnos y ponernos en acción, puede que nos cueste, ahora por falta de claridad. Quizás tengamos muchas dudas del estilo ¿Qué hago? ¿Doy la talla? ¿Por dónde empiezo? ¿Servirá de algo?

Miremos estas dudas una por una…

¿Qué hago? A mí me sirve de inspiración la cita del teólogo y activista por los derechos civiles, Howard Thurman: «No preguntes qué necesita el mundo. Pregunta qué te hace sentir vivo y hazlo. Porque lo que el mundo necesita es gente que se siente viva.»

¿Doy la talla? Con esta pregunta me ayuda la frase que habla de aportar cada cual su granito de arena. Me recuerda de darme permiso para hacer solo lo que sea capaz y dispuesta a hacer en vez de vivir en la fantasía de que tendría que hacer de súper-héroe y salvar al mundo yo solita. Me invita a buscar la manera (quizás a través de hacer duelo) de aceptar que las cosas están como están, y que no van a cambiar de la noche al día. También me recuerda que no estoy sola, que hay muchísimas personas y colectivos en el mundo que también están trayendo su propio granito de arena. (El collage que comparto aquí nació de una exploración mía de este tema.)

Brincando hacia el horizonte – collage de Helen Adamson, 2016

¿Por dónde empiezo? Podría empezar por clarificar mi visión del mundo en el cual me encantaría vivir e identificar las necesidades y valores detrás de esa visión. Luego, teniendo en cuenta aquello que me hace sentir viva, podría hacer lluvia de ideas o bien consultar con la intuición para descubrir estrategias que podrían atender a esas necesidades: estrategias muy concretas y realizables para mí a día de hoy, dentro de lo que estoy dispuesta y capaz de hacer con los recursos y apoyo que ya tengo o que están a mi disposición.

Otra consideración es el poder de la comunidad, del esfuerzo colectivo. Querría preguntarme: ¿Qué colectivos ya se dedican a lo que yo quiero hacer? ¿A quién querría ofrecer mi apoyo? ¿A quién querría invitar a juntarse conmigo? ¿A quién quiero pedir apoyo?

Querría empezar con pasitos pequeñitos, y experimentar con las estrategias que haya encontrado, a ver qué pasa, sabiendo que si por la razón que sea parece que una estrategia no funciona, no hace falta tirar la toalla, ya que puede que haya muchas otras posibles estrategias para atender a las mismas necesidades.

¿Servirá de algo? No puedo saber de antemano cuáles serán los resultados de cualquier acción que pueda emprender. Lo que sí sé es que estoy mucho más en paz conmigo misma cuando hago lo que pueda que cuando intento cerrar los ojos y hacer como si no pasara nada. “La acción es el antídoto a la desesperanza.”

ACCIÓN

Una vez ya esté en acción, querría celebrar lo que funciona, hacer duelo cuando algo no funciona y, sin dejar de respetar mis límites, seguir adelante.

Acabo con otra cita. Esta es de Kit Miller, directora emérita del M.K. Gandhi Institute for Nonviolence: “En lugar de no hacer nada porque todo nos abruma, hagamos algunas cosas y así seguir empujando al mundo en la dirección de la noviolencia.”

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