Reflexión: De autojuicios a autocomprensión

¿Tienes una voz interna que a menudo te juzga y te exige? ¿Encuentras que tu práctica de la Comunicación NoViolenta resulta ser otro terreno más en el cual lo hace, diciéndote cosas como estas?: “Tengo que mejorar mi comunicación.” o “Con el tiempo que llevo aprendiendo la CNV, ya no debería gritarle a nadie. ¡Soy mala persona y mala practicante de la CNV!”

Me imagino que te darás cuenta de la ironía de decirte estas cosas en relación a tu práctica de la CNV, dado que, en las palabras de las formadoras de la CNV Miki Kashtan y su difunta hermana Inbal Kashtan, una intención clave de la CNV es esta: “Aspiramos a liberarnos de la autoculpa, de los autojuicios, y de las autoexigencias, y recibirnos con compasión y comprensión por las necesidades que intentamos satisfacer a través de todas nuestras acciones.”

Pero ¿cómo nos liberamos del patrón de juzgarnos y exigirnos, cuando está tan arraigado el paradigma de lo correcto y lo incorrecto en la sociedad en la cual vivimos y, como consecuencia, en nuestra propia mentalidad? Dudo que muchas personas acaben superándolo del todo. Dicho eso, en mi experiencia, con paciencia y perseverancia, es totalmente asumible irnos acercando a esa liberación.

Mis sugerencias:

  • Entrénate en darte cuenta cuando te estás juzgando o exigiendo. A lo mejor al principio lo verás bastante después. Con la práctica seguramente irás cayendo en la cuenta cada vez más pronto.
  • Cuando te pilles juzgando o exigiéndote, pregúntate por las necesidades subyacentes a los juicios o exigencias y también a las acciones que estás juzgando o exigiéndote.
  • Haz duelo, permitiéndote sentir la tristeza relacionada con vivir todas esas necesidades como tan poco cubiertas.
  • Da un espacio a cuánto te importan las necesidades, a la belleza inherente en ellas, y ábrete a maneras creativas de cubrirlas. Acuérdate de que es muchísimo más probable que vayas consiguiendo tus metas de esta manera que no a base de juzgarte y exigirte. Haz caso a estas palabras de Marshall Rosenberg: “Usamos la CNV para auto evaluarnos de maneras que promuevan el crecimiento y no el rencor hacia uno mismo.”
  • Recuerda tu propia humanidad. Si te cuesta comunicarte como querrías, no es porque seas “mala persona”, sino que eres una persona que podría haber sufrido traumas, una persona socializada en el paradigma de lo correcto y lo incorrecto, una persona con limitaciones, igual que todas las demás.
  • Atrévete a pedir apoyo con todo esto.

Mi deseo es que esta pequeña reflexión sirva de toma de conciencia o bien de recordatorio a quien le haga falta. ¡Que disfrutes de tu práctica de la CNV! ¡Que la vivas como un camino hacia la liberación! ¡Que te recibas cada vez más con autocompasión y autocomprensión!

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